Continuamos en el ultimo dia de este año.
Mientras escucho algo de Alphaville,pienso en algunas cosas durante mi breve estancia como camillero en Hospital del Pacifico,hay quienes se muestran sorprendidos por mi trabajo,pensando que todo es glamour y romance como en las series de televisión norteamericana con cirujanos pletóricos de cinismo y belleza,pero nada más lejos de la realidad.
He contemplado imágenes que me han transmitido códigos muy distintos, códigos que hablan sobre la caducidad de la existencia,la conciencia social y sobre todo sobre la fragilidad del cuerpo humano,ser doctor es una profesión de la que se espera obtener una ganancia,y lo comprendo pero a veces sería mejor que trataran de establecer una verdadera empatia con los pacientes en base a su condición tanto física como social y no lo vieran como mero negocio y cobraran un precio justo tanto en base a honorarios como al material empleado en sus procedimientos.
¿Pero que podemos hacer?.
Sino esperar sentados a que las cosas cambien,y tal vez no lo hagan y es probable que yo desde aquí no pueda aportar nada,pero como le comente a una persona ayer,si las cosas suceden es porque también la gente lo permite.
Y asi seguirá sucediendo hasta que no le pongamos un alto.
Hasta que no digamos basta.

Había perdido tu blog desde hace un tiempo, me alegra volver a encontrarlo...
ResponderEliminarsupongo que siempre pensamos que los médicos deben de tener esa "empatia" que más que nada es frialdad, tanto hermetismo de lo que se supone debería ser una misión y vocación sincera que son pocos o nulos los que realmentente la sienten hoy en día...
Me hablaste de tu trabajo e imagino tu cara al ver el asombro de los que no conocen lo que no han vivido...
Aportas bastante al reconocer la situación y plasmarla aquí, bueno al menos eso es lo que yo pienso.
PD: no me gusta el nombre de tu blog, a mi no me parece un verano totalmente perdido...